Ese.
Ese, ese mismo
que ondea las hojas
y entra campante
por mi ventana…
ese que un día te trajo
con un grito de tu vigorosa voz.
Hoy te lleva con su gran mano
por el sendero rocoso del Olimpo,
tan difícil que por cada escalón
la llama de tu vida se va apagando
y tu olor a rosas
cambia por uno a amapolas que
lentamente me va alejando de ti.
Él, el que hoy te lleva
el que un día me dio las más pura ilusión
hoy me da la desolación.
Pero todavía hay una esperanza,
Una luz que ilumina:
este sendero donde trato de
alcanzarte ¡Ven, ven a mí!
Milena Legarda López. 13 años. I.E. Gonzalo Restrepo Jaramillo. 2008
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