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Mostrando las entradas etiquetadas como Literatura de taller

Ese.

Ese, ese mismo que ondea las hojas y entra campante por mi ventana… ese que un día te trajo con un grito de tu vigorosa voz. Hoy te lleva con su gran mano por el sendero rocoso del Olimpo, tan difícil que por cada escalón la llama de tu vida se va apagando y tu olor a rosas cambia por uno a amapolas que lentamente me va alejando de ti. Él, el que hoy te lleva el que un día me dio las más pura ilusión hoy me da la desolación. Pero todavía hay una esperanza, Una luz que ilumina: este sendero donde trato de alcanzarte ¡Ven, ven a mí! Milena Legarda López. 13 años. I.E. Gonzalo Restrepo Jaramillo. 2008

Cervatillo al ser cazado.

Corro sin ver a dónde voy, en un bosque de tristezas que nublan mi corazón. A pesar de ser veloz siento la muerte detrás de mí. Los días en los que podía encontrar seguridad en el cuerpo de mi madre son recuerdos que pasan por mi mente, todo se nubla, algo se acerva, no lo veo pero allí está, ese cazador que con una bala traspasa todo mi cuerpo y se lleva mi felicidad. Brenda M. Marulanda. 13 años. I.E. Gonzalo Restrepo Jaramillo. 2008

Camino Desconocido con Llave Dorada.

No sé que abre la llave dorada que guardo en mi joyero sólo me dijeron que la cerradura se hallaba en un camino desconocido pero ese camino no se podía ver ni tocar ese camino era simple y sencillamente imaginario Me dijeron que la respuesta estaba en la envoltura esa llave dorada venía en una bolsa negra envuelta en un papel rojo manchado con puntos cristalinos. Y me puse a pensar y allí encontré la respuesta la bolsa negra significaba el corazón de un hombre el papel rojo lo que en su corazón sentía por mi y aquellos puntos cristalinos lo que lloraba por un amor imposible que no era capaz de nombrar. En este momento Todavía ese hombre hermoso y temeroso espera una respuesta totalmente sincera y pronto… Judith Yesenia Saldarriaga. 14 años. I.E.: Rosalía Suárez. 2008

Posada Muerta con Billete Destructor.

En aquellas tardes donde el sol se mezclaba con el odio y los laureles con los clarinetes, se frunce el olvido en la tenue damisela cabría. Una gaviota de palta tras el viento, una espiga hechizada y una canción gritada. Se enciende la mente y las llamas frágiles que debaten el columpio de la humanidad con fragancias verdes y obscenos besos que rompen cadenas y aún así, todo suele ser tan cálido que hasta mi propio ser se hastía de este condoliente y marchito mundo. Susana Vega Betancur. 15 años. I.E.: Manuel J. Betancur. 2008

Lago Luminoso para Camello Sediento.

En el calor del desierto un camello sediento en busca de aguas refrescantes emprendió un viaje incesable. Con la luna llena, entre espejismos andantes, un reflejo a la vista avisa agua potable. El camello feliz saca fuerzas ocultas y de un brinco gigante termina dentro de la luna. Luis Andrés Vélez Aguirre. 14 años. I.E. República del Uruguay. 2008

Bosque desierto con guitarra eléctrica.

Como el árbol al bosque Y la guitarra a su cantor. Como el refrán al verso y el querer a un sentimiento. Como el sentir al palpar y el vivir al morir. Como el querer al poder y el poder al hacer. Como cantar y escribir y componer para ti. Daniel Eduardo Bedoya Q. 17 años. I.E. Picachito. 2008

PARA QUE SIRVE UN AMIGO

Tal vez para hacer lacerar mis labios por tantas sonrisas olvidadas, o tal vez para dejar su huella inerte bajo las ojeras de mis ojos, o tal vez para unirse al aire caliente y ser un muñeco invisible que juegue constantemente en mi cabeza a la divinidad de los sentimientos, que se vierte en la obscenidad de mis vértebras y tendones para volverse ya una esencia inexistente. Melissa Escobar Londoño. 15 años. I.E. Manuel J. Betancur. 2008

LA AMISTAD

En aquel rincón hermoso donde la brisa para ligera donde la rosa se vuelve un sueño soledad oscura y triste así sea el mejor lugar del mundo, sueño irreal de tener amigos, sólo me acompaña una rosa roja sin manera de darle amor. ¡Oh amistad! Que a todos tocas Te espero en mi ventana ansiosa de que llegues amistad invaluable que vuelve mi noche en día que calienta el aire que respiro ¡Amigos! ¿Porqué no tengo? Tantos que los desprecian… Cuánto daría por tenerlos y poderlos escribir en aquel libro de la vida para que éste no hable sólo de mi. Judith Yesenia Saldarriaga. 14 años. I.E. Rosalía Suárez. 2008

NO TE VEO

No te veo pero se que estás aquí siento tu presencia que invade mi alma. Pero no te martirices, porque es mejor sentirte que verte, quizás al verte voy a encontrar una fría máscara y una negra túnica. Pero sintiéndote me invade la alegría de saber que estás aquí. Tu me vas a ayudar; vas a ser mi lazarillo en el duro camino, esta trocha tan recorrida pero poco descubierta. Y me siento mejor así, porque no te veo. Te intuyo como a un ser callado que sólo espera que yo llegue para dar conmigo mis primeros pasos. Milena Legarda López. 13 años. I.E. Gonzalo Restrepo Jaramillo. 2008

MI AMIGO ES UN CAMINO.

Mi amigo es un camino que me lleva a un nuevo amanecer, es un camino que me lleva a maravillosos lugares donde la magia se hace realidad y da principio a una nueva luz, a una estrella que no sabe volar, que necesita sueños y amor para poder subir y llenar mi camino de luz. Brenda M. Marulanda. 12 años. I.E. Gonzalo Restrepo Jaramillo. 2008

LA AMISTAD

Es una sonrisa que llega al alma, que inunda el corazón de un eterno abril. Que aviva la llama de la alegría y que deja al arte fluir. Que hace magia aún siendo realidad, que transforma la oscura noche en una nueva mañana y que renueva como la lluvia que al caer baña las flores y las llena de un inmenso esplendor, que entra en mi habitación y calma mi desesperación. Brenda M. Marulanda. 12 años. I. E. Gonzalo Restrepo Jaramillo. 2008

LA MUJER EN EL ESPEJO

Allí estaba ella de pie frente a todos sus espejos, mirándose una y otra vez. Yo no comprendía. Eran las 4:05 de la tarde y ella no paraba de mirarse. Al principio imagine que era vanidad, como es normal en las mujeres, pero vaya sorpresa la que me llevé al acercarme a ella y preguntarle -- ¿Qué haces ahí?-- Y ella me respondió de mal humor: --¿No ves?, ¿No ves lo que me sucede? ¡Mira a los espejos! Pero yo no comprendía, sólo veía a una mujer en los meros huesos, como siempre. Media hora después yo ya estaba asustado pues ella me decía que en el espejo veía algo así como una “gorda de Botero” y sin tener más remedio la tomé en mis brazos y la senté en una silla a espaldas de los espejos; lastimosamente el día 30 de enero del año 2.008 a las 5:00 de la tarde, murió María Juana Pérez por un problema de anorexia. Dayana Alejandra Marín Sarria. 15años I. E. Fe y Alegría – El Limonar. 2008
Eran las doce y un minuto de la mañana y ¡por fin!, estaba casi segura de que mi madre había logrado conciliar el sueño. Tendí mi cama rápidamente, me quité la piyama y empecé a buscar mi mejor pinta para ir al baile. Elegí entre mi poca ropa un vestido rojo, muy sexi por cierto, me recogí el cabello, rocié cada rincón de mi piel con colonia “Prints”, me puse los aretes que había comprado el día anterior y me maquillé un poco. Cuando iba a salir mil cosas pasaron por mi mente, pensé en que de pronto mi madre se levantaba para ir al baño y me pillaba saliendo de casa; o que tal vez no estaba dormida como yo creía y con cualquier movimiento me delataría ante ella. Tuve un pánico terrible, temblaba, sudaba y me daban ganas de arrepentirme. Era la primera vez que desobedecía las órdenes de mi madre y esperaba que no me fuera a pesar en el alma haberlo hecho. Por fin me decidí, cerré la puerta y corrí y corrí hasta saber que estaba lejos de casa y podría disfrutar del baile. Yeraldí Peña....

UNA NOCHE MÁS

Caminaba anhelando no llegar nunca a esa horrible y oscura habitación donde me esperaba, como siempre, un hombre al que desconocía por completo. Hacia frio. A pesar de que durante varios años, noche tras noche sucedía lo mismo aún sudaba, sentía el corazón aprisionado y me ahogaba de temor al abrir aquella puerta. Tomé varias copas de licor mientras lo observaba acostado sobre la cama. Puse música a un volumen bajo, cerré los ojos y me dejé llevar por las circunstancias… Yeraldí Peña. 14 años. I.E.: San José (Itagüí). 2008

EL VALOR DE LA VIDA

I Aquí estoy, en un cuarto frío, oscuro y desolado; no veo la hora de que amanezca; tengo frío y sueño, pero lo peor de todo es que tengo el estómago vacío porque hace un rato me trajeron comida y por orgullo la rechacé. II En estos momentos anhelo estar en mi casa, escuchando la cantaleta de mi mamá, los gritos de papá protestando por la bulla, mis hermanos alegando y el perro ladrando. III ¿Cuánto estarán pidiendo por mi liberación?, a veces pienso que sería mejor que yo muriera, para no causarles más problemas a mis padres. IV Ya salió el sol, veo por la rendija de la puerta como entra en la habitación y alumbra todo, por cierto, me molesta mucho; la habitación se ve muy sucia, las paredes llenas de mugre y el piso de baldosa, curtido. Lo único que hay aquí es una silla y las cadenas que me separan de la libertad. V En estos momentos oigo un ruido, un fuerte ruido, parece un helicóptero, estoy muy asustado, no se que pensar, estoy contengo porque pienso que talvez me van a liberar, ...

GANÁNDOSE LA VIDA

1 El sol golpea bruscamente mi cara, pero yo no puedo quejarme porque estoy ganándome la vida. 2 Mientras lustro estos zapatos, con una media velada rota y un cepillo suave de pocas cerdas, pienso en que miserables pesos llevaré a casa en la noche. 3 Mantengo a una familia que vive de las miserias que me dan los ricos al lustrar sus zapatillas 4 Mientras, pienso en qué le daré a mi hijo cuando me pida un dulce o un caramelo, me pregunto cuánto me dará este rico por la lustrada ¿Qué haré si sigo en esta situación? 5 El sol me lastima pero al mismo tiempo se está convirtiendo en mi amigo, el acompañante de cada mañana. 6 Cada mañana, cuando a las 4:30 me levanto de mi cama, fabricada con cartones, una colchoneta y una cobija rota, imagino a quién le lustraré los zapatos. 7 Sigo aquí, pensando en todo; en mi vida, mi hijo, mi esposa, mi salud… decido dejar las cosas al tiempo y al destino responsable de mis actos. 8 Terminé mi trabajo, el hombre me pagó y se marchó, observé el dine...

MICRO*RELATOS DE TALLER

Aquella anciana tenía que partir, así que tomó su coche y se marchó hacia su destino final. Diana Marcela Cañaveral L. 16 años. I. E. Benjamín Herrera. 2008 Iba por la calle pensando en muchas cosas, de pronto se tropezó con alguien, se dio cuenta de que había encontrado un buen amigo, pero no sabía que iba a morir en unas pocas horas. Daniela Echavarría Zapata. 12 años. I. E. Rosalía Suárez. 2008 Miró al balcón del quinto piso, decidió subir para acabar con su vida. Paulina Flórez Valencia. 13 años. I. E. Rosalía Suárez. 2008 Corría por la calle desesperadamente, cuando creí que estaba a salvo paré, sentí un gran estruendo y mis ojos se cerraron lentamente. Yeraldí Peña. 14 años. I.E. San José (Itagüí) 2008 Iba con rumbo hacia su casa, y se detuvo ¿Qué es lo que pasa? Cruzó Lacalle y llegó a su casa, pero lo que no percibió es que esta ya no estaba. Miró al cielo y vio algo raro. Él, muy desesperado, terminó encerrado. Dayana Alejandra Marín Sarria. 15 años. I.E. Fe y Alegría – E...

La Mujer en el Espejo

30 de enero de 2.008 4:05 p.m. Allí estaba ella, de pie, frente a todos sus espejos, mirándose una y otra vez. Yo no comprendía y ella no paraba de mirarse. Al principio imgainé que era vanidad, como es normal en las mujeres, pero vaya sorpresa la que me llevé al acercarme a ella y preguntarle "¿Qué haces ahí?". Ella me respondió de mal humor: "¿No ves? ¿No ves lo que me sucede? Mira los espejos. Pero yo no comprendía, sólo veía una mujer en los meros huesos, como siempre. 4:35 p.m. Yo ya me estaba asustando pues ella me decía que en el espejo veía algo así como una "gorda de Botero", y sin tener más remedio, la tomé en mis brazos y la senté en una silla a espaldas de los espejos. 5:00 p.m. Lastimosamente esta tarde murió María Juana Pérez, por un problema de anorexia. Tal vez les cuento esta historia, no para que se sientan mal, mucho menos pra que la repitan, sino para que tomen la vida en sus manos y no hagan lo mismo, no se obsesionen por la belleza.

UNA NOCHE MÁS...

Caminaba anhelando no llegar nunca a esa horrible y oscura habitación, donde me esperaba como siempre, un hombre desconocido por completo. Hacía frío y a pesar de que durante varios años, noche tras noche sucedía lo mismo, aún sudaba, el corazón se me aprisionaba y me ahogaba de temor al abrir aquella puerta. Tomé varias copas de licor, mientras lo observaba acostado sobre la cama. Puse música a un volumen bajo, cerré los ojos y me dejé llevar por las circunstancias... YERALDÍ PEÑA (14 AÑOS)

SUEÑO

Ahí estaba sentado, parecía un sueño. Estaba al lado de la niña que maba, la que por tanto tiempo buscó, y al fin encontró en un lugar lleno de flores, mariposas y, aunque era de día, estrellas brillaban. Pero por algún motivo no se miraban, no se hablaban, tal vez era miedo o timidez, serían muy jóvenes para amarse o, simplemente, todo era un sueño. CRISTIAN CAMILO GIRALDO G. (17 AÑOS)