Posada Muerta con Billete Destructor.
En aquellas tardes donde el sol se mezclaba con el odio y los laureles con los clarinetes, se frunce el olvido en la tenue damisela cabría. Una gaviota de palta tras el viento, una espiga hechizada y una canción gritada. Se enciende la mente y las llamas frágiles que debaten el columpio de la humanidad con fragancias verdes y obscenos besos que rompen cadenas y aún así, todo suele ser tan cálido que hasta mi propio ser se hastía de este condoliente y marchito mundo.
Susana Vega Betancur. 15 años. I.E.: Manuel J. Betancur. 2008
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