UNA NOCHE MÁS
Caminaba anhelando no llegar nunca a esa horrible y oscura habitación donde me esperaba, como siempre, un hombre al que desconocía por completo.
Hacia frio. A pesar de que durante varios años, noche tras noche sucedía lo mismo aún sudaba, sentía el corazón aprisionado y me ahogaba de temor al abrir aquella puerta.
Tomé varias copas de licor mientras lo observaba acostado sobre la cama. Puse música a un volumen bajo, cerré los ojos y me dejé llevar por las circunstancias…
Yeraldí Peña. 14 años. I.E.: San José (Itagüí). 2008
Comentarios